Dos querellas revelan versiones diferentes sobre un mismo caso en La Romana

La Romana, República Dominicana.– Dos querellas relacionadas con un incidente registrado la noche del 1 de septiembre de 2026, en las inmediaciones de Casa de Campo, presentan relatos diferentes sobre la forma en que comenzó la situación. En el expediente aparece mencionado el exjugador de Grandes Ligas Edwin Elpidio Encarnación Rivera, junto con otras personas que también han acudido ante las autoridades para exponer sus respectivas versiones.
De acuerdo con la información conocida hasta el momento, una de las denuncias atribuidas a Edwin Encarnación sostiene que él habría sido abordado primero y que su reacción ocurrió en medio de un escenario que interpretó como una amenaza. La segunda querella, presentada por Kelvin Alexander Martínez Trinidad y Wanel Denny Mejía Francis, ofrece una narración distinta y señala al exbeisbolista como la persona que supuestamente inició el incidente.
La existencia de estos relatos contrapuestos convierte el caso en un proceso que deberá ser aclarado mediante una investigación formal. Ninguna de las versiones puede considerarse definitivamente comprobada por el simple hecho de aparecer en una querella, ya que estos documentos contienen las declaraciones y alegaciones particulares de quienes los presentan ante las instituciones correspondientes.
Querella presentada por Kelvin Martínez y Wanel Mejía
Según el documento atribuido a Kelvin Martínez y Wanel Mejía, ambos transitaban en un vehículo por las cercanías de la entrada del residencial Casa de Campo, próximo a la carretera que comunica con el aeropuerto de La Romana. La situación habría comenzado entre las 7:30 y las 8:00 de la noche, cuando llegaron a una zona de estacionamiento y se encontraron con Edwin Encarnación.

La querella sostiene que Encarnación presuntamente se acercó al automóvil en el que viajaban los denunciantes y habría golpeado parte de la carrocería. El documento también menciona expresiones y gestos que los ocupantes interpretaron como amenazantes. Este relato corresponde exclusivamente a la versión presentada por los querellantes y deberá ser evaluado junto con los demás elementos que puedan incorporarse al expediente.
Siempre de acuerdo con esa documentación, Martínez Trinidad y Mejía Francis decidieron abandonar el lugar con la intención de evitar que la situación continuara. Los querellantes afirman que, momentos después, Encarnación habría abordado otro vehículo y supuestamente comenzó a seguirlos mientras se desplazaban por la Autovía del Coral, una de las principales vías de la región Este.
El documento agrega que durante el recorrido se habría producido una maniobra vehicular que les impidió continuar con normalidad. Los denunciantes aseguran que otro automóvil se colocó delante del suyo y redujo el espacio disponible para avanzar. Esta parte de la narración también será objeto de comprobación, especialmente si existen registros de cámaras de seguridad o testimonios de otras personas.
La querella presentada por ambos ciudadanos atribuye posteriormente a Encarnación un supuesto uso de un arma. Según su relato, el vehículo recibió varios impactos en su estructura, aunque quienes viajaban en su interior lograron continuar el trayecto y salir del área. Hasta que las autoridades examinen las evidencias, esta afirmación debe mantenerse como una alegación contenida en la denuncia.
En el documento aparecen identificados Kelvin Alexander Martínez Trinidad y Wanel Denny Mejía Francis como los ocupantes del automóvil. Asimismo, se menciona a Edwin Elpidio Encarnación Rivera como la persona señalada por los hechos relatados. La presentación de esta querella pone en conocimiento de las autoridades una versión que todavía debe pasar por el proceso de investigación correspondiente.
Otra denuncia ofrece una narración diferente
Sin embargo, la denuncia de Martínez y Mejía no sería la única presentada por este caso. Durante el programa Jessica en Punto se informó sobre la existencia de otra querella que habría sido depositada previamente por Edwin Encarnación, quien también se presentaría como afectado dentro del mismo episodio ocurrido en La Romana.
Según lo explicado en ese espacio, la versión atribuida al exjugador sostiene que otras personas habrían iniciado la situación. El reporte indica que Encarnación habría presentado una denuncia contra Kelvin Martínez y Gabriel Martínez, alegando que fue abordado cuando se encontraba en la zona y que su comportamiento posterior habría ocurrido en respuesta a lo sucedido.
Esta segunda narración sostiene, en términos generales, que Encarnación habría actuado al considerar que necesitaba protegerse. No obstante, esa explicación también representa la posición de una de las partes y deberá ser contrastada con documentos, imágenes, testimonios, evaluaciones técnicas y cualquier otro elemento que las autoridades consideren pertinente para reconstruir el incidente.
La diferencia principal entre las dos querellas se encuentra en el origen de la situación. Cada parte señala que la otra habría iniciado el conflicto, por lo que la investigación tendrá que establecer quiénes estuvieron presentes, qué ocurrió antes del encuentro y cuál fue la secuencia exacta de los acontecimientos registrados aquella noche.
De acuerdo con lo informado públicamente, Encarnación habría presentado su querella el 2 de septiembre de 2026, mientras que la otra denuncia fue depositada posteriormente. El orden en que se presentan dos querellas no determina automáticamente cuál versión es correcta, pero sí forma parte de la cronología que podrá ser examinada durante el desarrollo de las investigaciones.
Las autoridades deberán comprobar ambas versiones
Aunque una de las querellas divulgadas contiene nombres, horarios, ubicación aproximada y una narración numerada, esos datos por sí solos no constituyen una conclusión judicial. Una denuncia sirve para comunicar a las autoridades la versión de una persona que entiende que fue afectada, pero su contenido debe ser respaldado por evidencias antes de establecer responsabilidades.
Entre los elementos que podrían ayudar a esclarecer el caso ocurrido en La Romana figuran las cámaras instaladas en los accesos, estacionamientos y carreteras cercanas. Las grabaciones permitirían comprobar el movimiento de los vehículos, la hora en que llegaron los involucrados y parte de la ruta recorrida después del primer encuentro.
También podrían ser relevantes las evaluaciones realizadas a los automóviles mencionados en las querellas. Una inspección técnica permitiría documentar cualquier daño, determinar sus características y establecer si guarda relación con la situación denunciada. Este tipo de examen debe ser realizado y certificado por el personal autorizado para que pueda incorporarse de manera adecuada al proceso.
Los registros de llamadas, la ubicación de los teléfonos y los testimonios de personas que se encontraban en la zona también podrían contribuir a ordenar la secuencia de los acontecimientos. Sin embargo, cualquier información de esta naturaleza tendrá que ser obtenida y manejada conforme a los procedimientos legales establecidos en la República Dominicana.
El Ministerio Público tendrá la responsabilidad de investigar
Corresponderá al Ministerio Público recibir, comparar y evaluar las querellas presentadas por las partes. El organismo deberá determinar si existen elementos suficientes para continuar el proceso y establecer si alguna conducta puede generar responsabilidad conforme a las leyes dominicanas.
Durante esta etapa, las autoridades podrían entrevistar a los involucrados, solicitar grabaciones y disponer diferentes evaluaciones. También deberán verificar la identidad de todas las personas mencionadas, debido a que en las informaciones difundidas aparecen distintos nombres relacionados con los relatos ofrecidos por cada parte.
La investigación tendrá que mantener la misma atención sobre ambas versiones. El hecho de que una acusación haya circulado ampliamente en redes sociales no la convierte en una verdad comprobada. De igual manera, una respuesta pública tampoco reemplaza las conclusiones que puedan surgir de una evaluación oficial de las evidencias.
Este principio resulta especialmente importante cuando el caso incluye a una figura conocida como Edwin Encarnación, cuya trayectoria deportiva genera una mayor atención pública. La notoriedad de una persona no debe influir en la comprobación de los hechos ni en el derecho de todos los involucrados a presentar sus argumentos ante las instituciones correspondientes.
Prudencia ante las informaciones difundidas
El tema ha provocado numerosos comentarios en plataformas digitales, donde circulan interpretaciones que en ocasiones mezclan datos confirmados con rumores. Frente a este escenario, resulta recomendable diferenciar entre lo que aparece atribuido a una querella, lo expresado en un programa y aquello que haya sido comunicado oficialmente por las autoridades.
Hasta el momento, el punto central es que existen dos versiones diferentes sobre un mismo incidente en La Romana. Una señala que Edwin Encarnación habría iniciado la situación, mientras que la otra sostiene que el exjugador fue abordado primero y reaccionó ante lo que entendió como una amenaza.
Será el avance de las diligencias oficiales el que permita determinar si las evidencias respaldan total o parcialmente alguno de los relatos. Mientras eso ocurre, todas las personas mencionadas mantienen sus derechos y no deben ser tratadas como responsables de una conducta que todavía se encuentra bajo investigación.
El caso continúa generando atención por las diferencias existentes entre las querellas. Las próximas actuaciones del Ministerio Público en La Romana serán determinantes para conocer una versión más completa, comprobar la secuencia de los acontecimientos y establecer las responsabilidades individuales, si las hubiera, conforme a las pruebas y al debido proceso.
